¿La IA está devorando nuestro planeta? Desmitificando el consumo energético (con datos reales)

¡Hola, emprendedores!

Soy Eduardo Medina y hoy quiero que hablemos de algo que genera muchas dudas: el consumo de energía y agua de la Inteligencia Artificial. Se dice mucho, pero, ¿qué tan cierto es que la IA está «devorando» nuestros recursos? Como ingeniero y empresario, me gusta ir a los hechos. Vamos a desmitificar esto con datos concretos, sin rodeos.

Comentarte que este informe se hizo utilizando IA, exactamente Perplexity Pro, que se encargó de investigar en diferentes fuentes confiables. Al final del post te dejo el link de informe completo, te dejo con el resumen del informe.

Primero lo primero: El consumo individual de IA (¡más bajo de lo que crees!)

Sé que suena impactante, pero una simple consulta a ChatGPT consume entre 0.3 y 0.34 vatios-hora (Wh). ¿Qué significa esto en tu día a día? Es como encender una bombilla LED de 10W por 2 minutos , o cargar tu smartphone por 36 segundos. ¡Es decir, es mínimo!

Para ponerlo en perspectiva, y usando datos de Osinergmin aquí en Perú, una consulta a ChatGPT equivale a solo 3 segundos de uso de tu refrigeradora o 9 segundos de tu televisor. Incluso si usas ChatGPT 50 veces al día (un uso intensivo), tu consumo anual es de apenas 5.5 kWh , ¡lo que representa menos del 0.1% del consumo anual de un hogar peruano promedio (2,400 kWh)!

ElectrodomésticoTiempo de uso equivalente a 1 consulta ChatGPT
Refrigeradora (350W)3 segundos
Televisor 20″ (120W)9 segundos
Laptop (35W)31 segundos
Ventilador (50W)22 segundos
Microondas (1100W)1 segundo
Comparación del consumo energético de una consulta a ChatGPT con actividades cotidianas

Una consulta a ChatGPT genera aproximadamente 4.32 gramos de CO₂, una cantidad comparable a:

  • Conducir un automóvil de gasolina durante 17 metros
  • Enviar un correo electrónico (4.0 gramos de CO₂)
  • 21 veces más que una búsqueda en Google (0.2 gramos de CO₂)

Para contextualizar estas cifras, un kilometro conducido en automóvil de gasolina genera 254 gramos de CO₂, mientras que un vehículo eléctrico produce 50 gramos por kilómetro. Esto significa que una consulta a ChatGPT equivale a las emisiones de conducir 17 metros en un vehículo convencional.

Entonces, ¿dónde está el verdadero «desafío»? La escala global.

Aquí es donde la cosa se pone interesante y, sí, desafiante. No es el uso individual lo que genera un gran impacto, sino la infraestructura masiva que hay detrás. Los centros de datos, que son el motor de la IA, consumieron entre 415 y 460 TWh en 2024. Y ojo con esto: se proyecta que esta cifra se duplicará con creces para 2030, alcanzando entre 945 y 1,300 TWh. ¡Estamos hablando de un crecimiento del 12% anual desde 2017, cuatro veces más rápido que la demanda eléctrica global!

Una parte importante de este consumo se va en la refrigeración de esos centros de datos, que utiliza aproximadamente el 40% de la electricidad.

Emisiones y un panorama regional

El entrenamiento de modelos grandes de aprendizaje profundo puede emitir hasta 284 toneladas de CO2. A nivel global, las proyecciones indican que la industria de centros de datos podría generar aproximadamente 2,500 millones de toneladas métricas de CO2 equivalente para 2030.

Y en nuestra región, en América Latina y el Caribe, la IA representará el 5% del consumo total de electricidad para 2035 , lo que equivale a más de 120 TWh anuales. Se proyecta un crecimiento del 165% en el número de centros de datos entre 2023 y 2030. Esto nos obliga a pensar en estrategias sostenibles.

Comparación de Emisiones por Actividad

¿Qué hacemos al respecto? Hacia una IA más sostenible.

La buena noticia es que la industria está trabajando en soluciones. Se está impulsando el desarrollo de la «IA verde», que busca minimizar el impacto ambiental a través de:

  • Algoritmos más eficientes: Reducen el consumo energético hasta en un 30%.
  • Hardware optimizado: Chips especializados que son cada vez más eficientes.
  • Fuentes de energía renovable: Google, por ejemplo, ha reducido su consumo energético en un 40% usando algoritmos de DeepMind.
  • Sistemas de refrigeración innovadores: Microsoft ha desarrollado sistemas de circuito cerrado que no consumen agua para refrigeración.

Tu rol como emprendedor: Uso responsable de la IA.

Aunque tu impacto individual sea pequeño, como comunidad, podemos marcar la diferencia. Aquí mis consejos para un uso responsable:

  • Consultas eficientes: Formula preguntas específicas y directas.
  • Evita redundancias: No repitas consultas innecesarias.
  • Uso contextual: Aprovecha el historial de conversación.

La IA no es el «villano» que consume toda nuestra energía o agua, pero sí es una tecnología con un crecimiento exponencial que requiere nuestra atención y soluciones innovadoras. Como emprendedores, tenemos la oportunidad de usarla de forma inteligente y sostenible.

¡Sigamos construyendo negocios con impacto positivo! Si tienen dudas o quieren compartir cómo usan la IA de forma eficiente, los leo en los comentarios.

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